Que apenas hay oferta de vivienda en Madrid no es algo nuevo desde hace ya un tiempo. Que la demanda la supera con creces y que a día de hoy puedes elegir a quién vender o alquilar tu inmueble es algo a lo que ya nos hemos acostumbrado.
Hace poco tiempo leí una noticia que decía que, en el último año habían abierto 15.000 inmobiliarias nuevas. Sí, 15.000. A nivel nacional claro. Una auténtica barbaridad teniendo en cuenta que apenas hay producto en el mercado. Da igual que hablemos de Soria que del centro de Madrid.
Si le sumamos a todo esto que la escasez de vivienda es absolutamente exagerada y de tiempos casi de crisis, la pregunta es cómo trabajan cada una de ellas para tener producto a día de hoy.
Diferenciarse. Si no te diferencias estás fuera. Y eso es algo que los propietarios tienen que saber entender. A partir de aquí sale lo malo y lo bueno. La captación está complicada, sí, muy complicada. De manera que hay agencias que ya no cobran honorarios por la venta de una vivienda a la parte vendedora. Gratis. 0 euros por trabajar. Te ofrecen las visitas, el certificado energético, sacan la nota simple, fotografías, vídeo, plano y demás totalmente gratis! Pero… ¿ES DE FIAR? ¿Es de fiar el reformista que te hace una obra integral completamente gratis? ¿Es de fiar el abogado que te lleva el caso de manera altruista? Hay que tener en cuenta que poner algo de tanto valor a la venta con alguien que “trabaja” gratis puede salir muy caro.
Cuando vayas a poner tú casa a la venta ten en cuenta que es, seguramente lo que más te haya costado en la vida. Que seguramente vendes una (o dos) veces una vivienda durante toda tu estancia aquí. Que nadie regala nada, y que, con los tiempos que corren, el tiempo es lo más importante que tenemos. Hazlo con un agente o inmobiliaria que te ofrezca servicios que den valor, que pongan tu casa en el lugar que merece, pero sobre todo, que piense en ti. Hay que recordar que este negocio no va sólo de ladrillos, ante todo va de personas con lo que esto conlleva.
